Familia Ordóñez Alcázar

 

Adiós, Abuela

 

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Hoy, día 13/12/2011 se cumplen siete años de la marcha de la Carmen, la Abuela, la Madre, la Suegra, la Tía, la Esposa, ... , que a todos nos pertenecía un poco, y mucho a cada uno.  Aunque todos la recordamos, está bien que nuestros recuerdos se hagan públicos porque los que se han ido siguen vivos en el recuerdo de todos los que les queríamos y todavía les queremos.  Ellos están allí dónde hay alguien que habla de ellos y les recuerda con cariño

Diciembre-2011
JGA

Hola, soy yo, la “Loquina”. Lo primero es daros las gracias por el recuerdo a ella,  mi Madre, nuestra Madre; gracias de todo corazón. Yo solo puedo unirme a todo lo que ya habéis comentado y transmitiros a todos mi  cariño. Creo que es un día muy difícil porque en la memoria de todos está ella,  sin olvidarnos del ya mítico y eterno abuelo (mi padre), al que también tanto añoramos y tanto nos duele. Ahora no puedo decir nada más. Os quiero.

Diciembre-2011
Raquel

 

Hola a todos,

Sólo deciros que os quiero mucho y que hoy que se cumplen ya siete años desde que falleció mamá, la abuela Carmen, pues aunque sé que no somos los únicos que pierden a su madre, pero no deja de ser una tristeza enorme el que vayamos a pasar otras navidades sin ella y sin muchos otros que se  han ido quedando atrás por parte de todos los que formamos esta gran familia. Quiero dar las gracias a mis hermanas las mellis y a Isabel por venir anoche, día 12 de diciembre, a ayudarme a poner el árbol de navidad que tanto le gustaba a mamá. Que sepáis que estuvo encendido toda la noche en recuerdo a ella para recordarla con alegría e ilusión. Por mucho que nos duela, no nos quedamos aquí para siempre pero si pueden vivir en nuestro corazón toda la vida. Perdonad por este momento de debilidad porque sabéis que soy la primera que no me gusta hacer una tragedia de esto ya que soy consciente de lo  afortunados que hemos sido de disfrutar tanto tiempo de nuestros padres, pero me he tomado la libertad de dar un poquito de rienda suelta a mi tristeza y melancolía para recordar a mamá y a los padres de todos.

Un beso muy fuerte y sobre todo, FELIZ NAVIDAD!!

Diciembre-2011
Laura

     
Carmen Alcazar  

Si hay algo que a Carmen le gustase de verdad en esta vida, era, sin duda, las reuniones familiares.
Verse rodeada de sus hijas, de sus hijos, de sus nietos, de su marido y de sus yernos y nueras.
Siempre con la misma cara, una mueca en la boca con una pequeña sonrisa, una expresión como de satisfacción y orgullo, y unos ojos abiertos como platos fijándose en cada detalle.  Al observarla muchas veces me preguntaba : ¿pero esta mujer nunca dice nada?, ¿se estará enterando de algo?.  Nunca decía nada, alguna vez alguna de sus hijas le preguntaba : ¿Mamá, y tú que dices?, pidiéndole opinión acerca de lo que se estuviese tratando, y ella siempre contestaba : Yo no digo nada, hija.
Pero lo cierto es que Carmen, efectivamente, no estaba en la conversación, Carmen estaba en otra órbita, Carmen estaba observando con alegría, satisfacción, y sin perder detalle el perfecto funcionamiento de la maquinaria que fue La Gran Obra de su Vida : Su Familia.
Con una media sonrisa que parecía decir "qué bonito y divertido es esto", con una expresión de satisfacción que parecía decir "esto parece que funciona" y con una mirada que no perdía detalle que parecía decir "atentos que no falle nada".  Hace más de 60 años Carmen tuvo un sueño, una ilusión a la que dedicó toda su vida, crear una gran familia, unida y sólida como una roca, y comenzó a construir lo que quiso que fuera La Gran Obra de su Vida, y quiso que fuera tan perfecta que no escatimó es esfuerzos para conseguir que fuera tal como ella lo había concebido.  Luchó como nadie, dando a sus hijos amor y cariño e inculcándoles sólo buenos principios : amor, cariño, comprensión, generosidad, caridad, educación, respeto, prudencia, ética, .....   Luego Carmen fue viendo como la familia crecía bajo ella, naciendo personas con distinto molde, pero con el mismo patrón, la misma materia prima que ella había utilizado para sus hijos.  El espíritu con el que ella había creado esa maquinaria seguía funcionando solo, hasta el punto que ya en la última etapa de su vida, dio por terminada su obra y dedicó el resto de su vida a disfrutar de su juguete, ya era hora de disfrutar un poco de lo que tanto le había costado.  Y a fe que lo disfrutó.  Lo que había creado era tan perfecto, que nunca había llegado a imaginar que todo el esfuerzo que le había costado le pudiese llegar a compensar de tal forma.  Vivió la última etapa de su vida con la satisfacción del deber cumplido, con el orgullo del trabajo bien hecho y con la tranquilidad de tener todos los deberes hechos, de forma que sólo le quedaba disfrutar de su gran obra el tiempo que la vida le concediera.   Pocas personas se van de este mundo con esa tranquilidad y dejando en este una obra tan grande y perfecta.
No obstante, y se diría que no satisfecha aún del todo con los posibles fallos que pudiera ocasionar su máquina, ha utilizado su muerte para dar un último apretón de tuerca a su maquina para poder observarla, ahora desde otro plano, con el orgullo y satisfacción que le permiten decir con total seguridad : "Esa máquina va a funcionar perfectamente durante toda la vida, aunque yo ya no esté allí".

Enero-2005
JGA

     
     

Este pequeño homenaje es para Carmen, esposa y madre, que siempre estará con nosotros, en cada rincón de la casa y en cada uno de sus hijos.

He querido ser bufón, para alegrarte el corazón
Y haber sido trovador para cantar el amor
Hoy, simplemente quiero llorar
Por no haberte podido cantar
con las palabras de un poeta
y por haber cerrado los ojos a tu dolor

Te queremos. Descansa en paz junto a los tuyos.

Antes que nada, queremos decirle a nuestra madre, que nos está oyendo, sabiendo que para ella éramos lo más importante y para que no sufra, que estamos bien, y que comprendemos que al irse, ya ha podido por fin descansar junto a sus padres y hermanos, que le esperaban desde hace tiempo y que también podrá estar y disfrutar con sus nietos.

Mamá, perdónanos por retenerte durante tantos años, en los que como decías, te apagabas como una lamparita, pero como todo hijo somos egoístas, y te
queríamos siempre con nosotros y con nosotros siempre permanecerás, en cada rincón de la casa, en cada uno de tus hijos, de tus nietos y todos unidos estaremos siempre con papá.

Gracias por todo el amor que nos has dado y también por el que nos has hecho transmitir a los demás.

A todos queremos agradeceros vuestro cariño y apoyo. Mi madre, que como sabéis era tan generosa con todos, nos está sonriendo desde el cielo.

Enero-2005
ROA

 


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