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1/11/2011
El pasado día 15/10/2011 se casó Beatriz (la hija de Merche). Ella tuvo un cariñoso recuerdo hacia Alfredo al afirmar que siempre había pensado que su ramo de novia se lo haría Alfredo. Desgraciadamente, no ha podido ser, pero lo que sí fue posible es que se lo hiciera la Floristería Azalea y Pablo puso en ese ramo el mismo cariño que Alfredo hubiera puesto.
Si alguien desea ver los detalles de esta boda, lo puede hacer en estas mismas paginas (Eventos), pinchando en la foto, o pinchando aqui : www.familiaordonez.com/BodaBeaDivi
Desgraciadamente, una vez más, estás páginas se vuelven a teñir de luto.
En esta ocasión se trata de Alfredo Ortega, una persona vinculada a esta familia desde casi toda la vida.
El fallecimiento se produjo la tarde de día 20 de Marzo de 2010. La noticia ha dejado consternada a toda la familia, sin excepción.
Aún está fresco en la memoria de todos la tarde que pasamos en casa de Quintín y Dory el pasado 27 de Junio de 2009 y que se encuentra registrado en esta web (pinchar aquí).
Todo el que quiera dedicar unas palabras en su recuerdo, por favor dirigirlas a : info@familiaordonez.com para ser publicadas en estas páginas.
Desde aquí nuestras más sentidas condolencias, nuestro más sincero cariño y nuestro abrazo más cariñoso a su mujer Rosa, a sus hermanos, cuñadas, sobrinos y el resto de familia.
Querido Alfredo, descansa en Paz
TESTIMONIOS, CONDOLENCIAS Y RECUERDOS
Mil gracias por vuestro acompañamiento en estos días tan difíciles para mi.
Un beso muy fuerte para todos.
Siempre estabas alegre y me ayudabas con mis deberes e incluso con alguna de las actuaciones escolares.
Donde quieras que estés te mando un beso fuerte, pero que muy fuerte. Es curioso como todos formamos parte de la vida de todos y este lunes, 22 de marzo, siento un vacío en el tapiz de mi vida en el que los hilos de tu vida y la mía han formado un bonito dibujo. A partir de ahora siempre que use el perfume “Pleasure” pensaré en ti.
Un beso muy fuerte Alfredo y hasta siempre.
Querido hermano, no se expresar con palabras lo que siento ahora mismo por tu pérdida, pero quiero luchar para seguir adelante y recordar tantos momentos buenos y no tan buenos pero que formaron parte de nuestra niñez, juventud y madurez y que estoy seguro que será lo que me ayude a mitigar un poco el dolor y el vacío que este sábado dejaste en mí.
Me felicito por haber tenido un hermano como tú, con el genio de los Ortega que nos decía siempre Dori, “sois como la gaseosa, cuando se abre pierde el gas y luego nada”.
Te quiero mucho y hasta siempre.
Hermano:
Te fuiste un 20 de Marzo, el mismo día que nos dejó madre y a la que tanto me recordabas. Ahora ella cuida de ti, de su “Alfredo”: el más guapo y el más simpático de sus hijos, el pequeño.
Estos últimos meses he tenido la suerte de vivirlos muy cerca de ti, charlar sobre la vida, compartir viejas historias (que tanto nos gustaban y nos hacían reír) y de hacer planes para la primavera, cuando tú ya pudieras manejarte,... Tenías tantas ganas de vivir como nosotros de retenerte a nuestro lado un poco de tiempo más y aunque el tiempo corría en tu contra, hemos tenido el suficiente para reencontrarnos y recuperar los años perdidos.
Siento una gran tristeza por tu pérdida pero me reconforta pensar en ti y me da paz recordarte. Te quiero y te echo de menos.
Tu hermana mayor
Alfredo Ortega (así me gustaba llamarte) :
El Sábado nos dejaste tal como habías vivido: con elegancia, dignidad y discreción, en brazos de tus hermanos y rodeado de amor.
Demasiado pronto. Sabíamos que luchabas contra el tiempo y que cada día que vivías era una pequeña batalla que ganabas y ganaste tantas... Eras un luchador, un ejemplo de coraje y ganas de vivir y la muerte te sorprendió dejando muchos proyectos e ilusiones inconclusas.
No sé lo que me deparará la vida pero tú me has enseñado a NO TIRAR JAMAS LA TOALLA... pase lo que pase... y desde el fondo de mi corazón, donde siempre tendrás tu lugar, gracias.
Tu sobrina
Poco tiempo necesité para darme cuenta del tipo de persona que eras y seguirás siendo en mi recuerdo. Una persona con clase. Aún en pijama y sin apenas poder hablar, en una habitación de hospital, con sólo tu mirada de agradecimiento y el apretón de manos que me diste, me di cuenta del tío que tenía Silvia. Una persona de las que no te dejan indiferente cuando te la presentan. Y cuando te volví a ver en tu casa, supe que no estaba equivocado. Esta vez, podías hablar y nos contabas tus proyectos y tus ganas de vivir. Y es que cuando una persona como tú, abandona este mundo, no se pierde en el olvido. Te he visto en tres ocasiones, pero te aseguro que en un rinconcito de mi mente, siempre estarás presente. Las personas como tú, siempre perduran en la memoria. Hasta siempre Alfredo.
Siento mucho no haber podido asistir al ultimo adiós que te dieron todos los que te querían y apreciaban. Me queda el consuelo de haber sido una de las últimas personas en hablar contigo. Estuvimos hablando unos minutos y te permitiste el lujo de gastar unas bromas con nuestra escasa movilidad, hasta en esos últimos momentos sacaste fuerza para animarme, así eras tu, un luchador. Yo echaré de menos tus ganas de disfrutar de cualquier cosa, de esas pequeñas cosas. De ver como disfrutabas con la gente que apreciabas y de ver lo bien y feliz que te sentías con las charlas que mantenías con ellos, se te veía que estabas a gusto. Te sentías cómodo con la gente sencilla y siempre te gustaba estar rodeados de ellos pues es la gente que tú buscabas. Victor, Clemen, Antonio, Charly,... y muchos otros, todos ellos, sin duda, también te echarán de menos. "La vida que toca los corazones de alguien vive para siempre", y tu has tocado el mío o mejor dicho el nuestro. No te olvidaremos.
Hola Rosi, no puedo hablar mucho de Alfredo porque no le he tratado, pero tengo que decir que siempre le he visto muy educado y con humildad. Le recuerdo en el pueblo diciendo a mi madre: "Carmen, bueno días, ¿como estás?", y lo que se de el, es por tu hermana que me decía que era un ejemplo a seguir por la fortaleza y optimismo que manifestaba. Lo que deseo para ti, que allí donde esté, te dé toda la fuerza para seguir tu vida hacia adelante con dolor pero con tranquilidad. Te lo deseo de todo corazón, si me necesitas, ahí estaré. Un beso para toda la familia.